Como decíamos, lo primero que nos planteamos cuando preparamos un curso es:
- ¿Qué pretendo con este curso?
- ¿Qué quiero que el alumnado aprenda?
- ¿Qué cambios espero en el alumnado tras su paso por el curso?
La respuesta a estas preguntas es lo que constituye los objetivos, y es que el factor determinante del éxito de una acción formativa es la correcta formulación de objetivos, que son el elemento central de la programación y todo gira alrededor de ellos.
Los objetivos son enunciados precisos sobre lo que se pretende que alcance el alumnado como resultado de los procesos de enseñanza-aprendizaje.
Son afirmaciones que permiten conocer lo que se espera conseguir tras la realización de alguna actividad; así, un objetivo de formación es el resultado que se espera alcanzar como consecuencia de la acción formativa.
Los objetivos conforman el punto de partida para seleccionar, organizar y conducir los contenidos, introduciendo modificaciones durante el desarrollo del proceso, además son una guía para determinar las enseñanzas y la forma de enseñarlas y pueden determinar el progreso del alumnado.
En próximos posts veremos los tipos de objetivos y la manera de formularlos, con la conocida Taxonomía de Bloom. Síguenos para seguir aprendiendo.


Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada